Un día que comienza con la oración es un buen día

Por Cindy Wooden, Catholic News Service CIUDAD DEL VATICANO (CNS)—La oración hace que cada día sea mejor, incluso los días más difíciles, dijo el papa Francisco. La oración transforma el día de una persona “en gracia, o mejor, que nos transforma: apacigua la ira, sostiene el amor, multiplica la alegría, infunde la fuerza para perdonar”, dijo el papa el 10 de febrero durante su audiencia general semanal. La oración es un recordatorio constante de que Dios está cerca y para que “problemas a afrontar no sean estorbos a nuestra felicidad, sino llamadas de Dios, ocasiones para nuestro encuentro con Él.”, dijo el papa Francisco, continuando su serie de charlas en audiencia sobre la oración. “Y cuando nos viene un pensamiento de rabia, de descontento, que nos lleva hacia la amargura. Detengámonos y digamos al Señor: ‘¿Dónde estás? ¿Y dónde estoy yendo yo?’ Y el Señor está ahí, el Señor nos dará la palabra justa, el consejo para ir adelante sin este zumo amargo del negativo”, dijo el papa. “Porque la oración siempre, usando una palabra profana, es positiva. Siempre. Te lleva adelante”. “Cuando uno es acompañado por el Señor, se siente más valiente, más libre, y también más feliz”, dijo. “Por (lo) tanto, recemos siempre por todo y por todos, también por los enemigos. Jesús nos ha aconsejado esto: ‘Rezad por los enemigos'”. Además de rezar por la familia y los amigos, el papa Francisco pidió a las personas que “recemos sobre todo por las personas infelices, por aquellos que lloran en la soledad y desesperan porque todavía haya un amor que late por ellos”. La oración, dijo, ayuda a la gente a amar a los demás, “no obstante sus errores y sus pecados. La persona siempre es más importante que sus acciones, y Jesús no ha juzgado al mundo, sino que lo ha salvado”. “Es una vida fea la de las personas que siempre están juzgando a los otros, siempre están condenando, juzgando”, dijo. “Es una vida fea, infeliz. Jesús ha venido a salvarnos: abre tu corazón, perdona, justifica a los otros, entiende, también tú sé cercano a los otros, ten compasión, ten ternura como Jesús”. Al final de la audiencia, el papa Francisco pidió oraciones por todos los que murieron o resultaron heridos el 7 de febrero en el norte de la India cuando se rompió parte de un glaciar, provocando una gran inundación que destruyó dos represas hidroeléctricas que estaban en construcción. Se teme que más de 200 personas hayan muerto. También expresó sus mejores deseos a millones de personas en Asia y en todo el mundo que celebrarán el Año Nuevo Lunar el 12 de febrero. El papa Francisco dijo que espera que todos los que celebran disfruten de un año de “frutos de fraternidad y solidaridad. En este momento particular, en el cual son fuertes las preocupaciones para afrontar los desafíos de la pandemia, que toca no solo el físico y el alma de las personas, sino que influye también en las relaciones sociales, formulo el deseo de que cada uno pueda gozar de buena salud y serenidad de vida”.

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